José Luis's profileEl club de los poetas mu...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
¡Gracias por tu visita!
Carmen Díaz-Hellínwrote:
pf...me identifico muchísimo con tus escritos..
Nov. 16
Mª dulce lancherawrote:
por soñar, soñaria, un mundo dulce de poesia a tu lado, en donde se mesclan el amor, los besos y por que no la mas intensa pasion
Aug. 27
Paula _Mïstïka_wrote:
Me gusta la melancolía q desprende tu espacio.... La simpleza cotidiana de las imagenes q hacen q todo tenga sentido.... Me gusta como escribes... me pasaré de nuevo a visitarte.
Sept. 26
|
El club de los poetas muertosDonde las palabras se encuentran... August 01 Me apago...Me apago… La tarde se hace larga… la luz se apaga… la Luna observa de reojo a un sol que rehúye de mi mirada. Los últimos rayos se reflejan en un mar sin nombre, sin mediar más palabra que la de un tedioso adiós, de una despedida comedida, de un abatimiento sin razón. Otra encrucijada más, otro camino sin caminar, otra luz que se veía alta, hermosa… Surcando un cielo que no conoce altura, que no se agota al decirte que hay que seguir, que hay que continuar, que queda una esperanza mientras dure la luz, mientras la candela de esta vela, guíe esta noche, que aunque previa, ya viene. También se apaga, y prometió no hacerlo, pero aún así… miente. La tarde sigue cayendo y sigue pintando un lienzo de púrpuras, vestidos de azafrán meloso, queriendo iluminar lo que ya casi no existe. ¿Queda algo? ¿Quedó algo? Preguntas que retumban entre el frío que siento, porque su calor se pierde… a lo lejos. Me olvidé de la risa, de sonreír, me olvidé incluso de olvidar. Pero… déjame aquí solo, me lo merezco, merezco ver caer esta tarde, y muchas más, merezco ver que esta tarde no será la última aunque quisiera mirar hacia otro lado, cerrar los ojos, y respirar. Merezco ver atardecer y olvidarme de esos pocos amaneceres que mi mente recuerda. Lo merezco. Se hizo de noche… y me gustaría dormir, y no… no vendrás. March 17 MareadoComo salido de un barco, entre el borboteo de olas de altas cúspides de márgenes escarpados, de soleados reflejos que estampados yacen contra mi delicada mente... inundado, postergado a una realidad que va y viene... así me siento. Quizás sea la gripe, la fiebre o quizás hago mío lo que ayer fue de otro que que se desnudaba el alma ante unas cuantas líneas de papel, que recortadas sin pasión ni soltura se pierden entre el vaivén del aire que me mantiene despierto sin querer.
Te emmarañas en esconderte, en hacer un refugio subterráneo de ilusiones perdidas que pierdes por completo el norte de la brújula que siempre envidias; y te pierdes. Esperas firmemente que alguien te ayude, pero no lo saben; nadie lo sabe. Porque te has encargado de enterrarlo pensando que no es importante, que tienes que parecer fuerte ante un día de sol, para cuando vengan las lluvias estar preparado. Te engañas. Te sientes tan minúsculo que comprimes tus problemas y anhelos en una pequeña carpeta cubierta de polvo para cerrarla rápidamente al escuchar el andar lejano de pasos amigos. Emmudeces. Contestas que nunca pasa nada, y sí pasa: te has vuelto a callar. Y tienes miedo que giren la mirada... y tienes miedo de sospechar que su interés es algo que se ha ido en el momento que has decidido hablar. ¿Miedo? Llámalo como quieras. Llámalo para que venga y dé la cara, y te diga porque te crees tan pequeño en un mundo que es un pañuelo, porque te crees tan simple si tu pesar tiene arquitecturas jamás soñadas, porque te crees tan poco, si todo el mundo te dice que vales tanto... ¿Por qué?
Quizás preguntarte, no sirva de nada.
Quizás pensar sobre ello, tampoco.
Quizás... no debas pensar, si existe un "quizás"
Porque mientras lo haces, el tiempo pasa, y no lo hace dos veces. Mientras te emborrachas de tristeza, no dejas espacio para levantarte de la resaca y sonreír. No te das esa oportunidad de decirte: no voy a volver a beber en mi vida. Porque parece que disfrutas en un mundo paralelo, donde la soledad te la sirven al desayuno y la incomprensión es el postre que acompaña todas tus comidas. Y sé y sabes que no es así... pero la gente te mira, y lo piensa.
No te comprenderán; acéptalo. Sigues siendo un punto negro en las sábanas blancas que visten a la eternidad, una luz enmedio de la universal oscuridad. No harán lo que sueñas, porque jamás lo dirás... y nadie aparecerá con la fórmula perfecta para el instante que está a punto de empezar.
Aceptarlo es el primer paso. Aceptar que vives entre la inestabilidad constante de un mar que no controlas, y que acechado por una sensibilidad que a ti te parece que nadie tiene (porque nadie la confiesa) te parece única e insuperable, cuando en realidad es normal y fácilmente recolocable; te sientes mareado, superado, abatido por una debilidad constante. Pero es normal, vives encima de una realidad que no controlas y quieres controlar; cuando en realidad de las cosas de que tienes el control las dejas en un camarote, en cubierta, olvidadas.
Moraleja: Si sabes que te tienes que subir a este barco y estás seguro que te vas a marear, habla, pide, comenta, explica... quizá tarden en ayudarte, o quizá no lo hagan, pero piensa que siempre que las cosas siempre tienen una solución pequeña, compacta, blanca y simple.
July 25 Cazador de Sueños
No duermo. No me hace falta. Duermo sin dormir desde hace demasiado, y sueño en cosas irrelevantes, quizá porque no duermo… quizá porque los sueños se han olvidado de mí. Mis sueños se han convertido en barcos de papel, que navegan sin rumbo hacia donde la corriente ha preparado un destino, hacia donde el agua se hace mar y la mirada horizonte. Son de papel. Sin resistencia, sin ímpetu, renegados de una vida sin rumbo y a una muerte silenciosa, árida sin poco qué contar en una charla de café. Las gotas del rocío son suficientes para que los hagan caer por su mismo peso y no necesitan de llovizna tardía de verano para acogerse pedir un último deseo por tener ese ahogamiento del que no sabe nadar. Es triste. Es triste ver cómo tu imaginación yace en un cubo lleno de papeles amarillentos por el paso del tiempo con tinta ilegible que nacieron un día aciago y no supieron sobrevivir. Ver como la historia que escribiste, la foto que tomaste, el suspiro que respiraste se lo lleva alguien vestido de negro, sin mirada, sin corazón con aires de eso que algunos llaman muerte y muchos desesperación. Mis sueños han encontrado tierra y hueco para dejar de respirar… y me encantaría salir ahí fuera y prometerle al futuro que volveré a escribir en servilletas, a regalar mi sonrisa a cualquier brisa que mueva mis sentidos, que intentaré sentir donde hay vacío que buscaré una razón para afrontar mis desafíos… pero él lo sabe, somos amigos, que no lo haré. Hoy no; tenía una razón, y se ha ido. Todo cambia, todo se apaga, todo vuelve a un estado de equilibrio latente del que aún no sabes la fórmula y no entiendes cómo hacerlo ceder hacia dónde te gustaría verlo caer. No hay victorias, sólo una derrota que lleva tu nombre, una lágrima que se mece que mira hacia atrás buscando el augurio de una última oportunidad. No la hay… ya no. Ya no amanece… la noche me despierta y me explica en un susurro que me invita a pasarme una eternidad a su lado, mirando estrellas que no lograré coger… observando como la Luna suspira por un Sol que nunca llegará a nacer. Me guiña un ojo, y sonríe, a sabiendas que ya me tiene, porque mi alma no admite compañeras de viaje, porque sabe que la soledad es mi sino, y la tristeza, mi destino. Aguarda una sonrisa, en el centro de mi pecho, que lo ve todo… tatuada con un pedazo de mis antiguos sueños, pegados desde hace poco en ese álbum que se llama presente… esperando su momento. Un momento que no llega, y menos… hoy. No ha sido un gran día. He perdido demasiado como para que un optimismo defenestrado, aflore entre tanta mala hierba. No recordaré este día. No quiero y no me apetece. Vendrán días mejores, vendrá el viento de nuevo algún día a recordarme que el rayo de luz que iluminó ese jardín, aquella noche, para decirme que era para siempre, para que jamás me sintiera solo. El tiempo no curará esta herida, porque sangra desde hace demasiado. El tiempo no me ayudará esta vez, como tantas otras. Si te preguntas, te ha pasado algo? Yo responderé, que no, porque la negación es lo más cercano a la nada, que he conocido. Sigo siendo el de siempre… sigo malbaratando días, oportunidades y demás. Pero una parte de mí sigue conmigo, ha vuelto… y no me hace sonreír, porque no sé exactamente que parte de mí es la que ha vuelto… quizá la que escribe demasiado y habla poco. No lo sé… como tantas otras cosas, a las que no encuentro explicación.
Hacía tiempo que no escribía, residía entre retazos de una felicidad indemne… quizá no escribiese porque tenía razones para no hacerlo, o demasiadas y agotados estaban mis pensamientos de enarbolarse en sí mismos para garabatear cuadros sin forma ni volumen… sólo con ansiedad y rabia. Quizás… no lo sé. Abandonado y deshecho, siendo un cazador de sueños, me debo. October 13 Vagabundos y trenesHoy es un día cualquiera, de esos que pasan por tu vera sin que llegues a darte cuenta. Tengo sueño y el café no m hace favores desde que tenía quince años cuando no me dejó dormir para ese examen de literatura que tanto prometía, que tan importante era como para dejarlo olvidado en un cajón hast horas antes. Como tantos otros. Como hasta hace tan poco.
Reviso antes de salir mis bolsillos como si me faltara ese algo que luego echaré de menos. Siempre me pasa. Tengo la sensación de dejarme algo importante antes de salir por mi puerta, y siempre hay algo que necesitas y no tienes, algo que quieres y has olvidado coger. Para mentes olvidadizas como la mía cualquier lista para recordar algo es mera fantasía. Así que coloco mi cabeza entre mis hombros y echo a andar caminando con rumbo al pasear hasta llegar ahí donde me quiero parar: esa estación de siempre con esos lacados antiguos con esas máquinas nuevas, con la sensación de que haces algo mal cuando el revisor de turno te mira...
Tengo la sensación de no ser puntual, las horas han girado despiadadamente al acercarse como si la vida del que las marca corriera peligro cuando faltan horas, minutos para llegar a mi destino. Me siento a veces, estas veces, como una marioneta que se mueve al son de esas dos manecillas que marcan los cuartos que mueven a su gusto y antojo este mundo lleno de nervios, pasado de vueltas, condenado a la carrera del quedar bien por que sí, porque yo lo valgo.
He pasado media vida moviéndome de un lugar a otro para llegar a tiempo a ese lugar, a esa cita, a esa clase... y te das cuenta que todo ha sido en valde. Horas perdidas, entre nervios y pesadillas de transporte mirando hasta que tu reloj se cansase de decirte que a tiempo no llegabas, que siempre algunos minutos te faltaban... Porque da igual el sistema de transporte, si con ruedas, si con dos cables, sino has podido adelantarte; hoy, como siempre... llegarás tarde. Es tu sino, el tiempo te ha hecho vagabundo, porque con él se ha ido todo.
Y si el destino es caprichoso y el radio despertador, regalado ese día memorable de tu comunión, te deja dormir... ¿quién eres tu para discutir? Así que resignado dejas de mirar a tu reloj, y sucumbes, te sientas en ese vagón al que tú le has puesto el nombre de "los tardones" porque es el más cercano a la salida, que corriendo te ha visto llegar en más de una ocasión. Y los demás al verte llegar con el corazón en la mano derecha, porque la izquierda aguanta la puerta... te miran, y tú los miras... y ellos piensan lo mismo que tú, que ya sois como una pequeña gran familia: no os conocéis y os criticais entre vosotros. Porque ya lo sabes, aunque te despiertes antes, aunque te compres ese coche con el que te encaprichaste... pase lo que pase, las averías acuden al rescate y tú te sientas otra vez triste, distante, sabiendo que siempre llegas tarde.
Así que vuelves a asumirlo y te arropas en ese rincón que lleva tu nombre: nadie te observa, nadie te mira. Es uno de los pocos regalos del tren, eres nadie, no eres importante. Sólo ves pasar paisajes o en un túnel iluminado por vanidades, sin querer te quedas mirando a ese nuevo pasajero/a, te enamoras de sus ojos y te pierdes por saber en qué parada bajará y mientras... mides tus palabras por si el destino os cruzara... mientras, el olvido ha borrado su cara. Te fijas en esa lágrima callada que cae de ese rostro sin nombre, miras hacia esa mirada cabizbaja y te preguntas por qué no sonríe y al poco desgranas las razones escondidas de su dolor anónimo... faltan palabras. A su lado una sonrisa mira un periódico y una ilusión carcome las páginas de un maltrecho libro, seguro que se lo han prestado, como si fuera un regalo... y lo mejor: le ha gustado. Vidas que se entremezclan sobre un tapiz de humanidad, olores que se confunden, fragancias que no huelen, miradas que ya no hablan, sueños que se borran al son del traqueteo incesante de un tren... que ya ha avisado que no para. Y como siempre, embriagado de una música que no escucho, que se oye al fondo de mis pensamientos... de esa lectura que más que entretener, te miente, porque no lees... sólo te hace un recodo para que pienses... un pequeño ataúd entre tanta gente.
Aunque te hayas pasado de parada, al final llegas, te separas de ese mundo y vuelves al tuyo que tiene algo de irreal, algo de cínico... porque todos imitan un papel, un rol, un saberse, una pérfida esperanza... cuando en realidad... la sinceridad ha quedado atrás entre los vagones, entre los sillones, perdida entre el andén y ese ser o parecer ser que se desplaza entre la gente, entre las calles pintadas de ayer... lo veo a lo lejos, perdido, sumido entre los oscuros pasillos... y la estación llora al tren que ya se ha ido...
August 31 Ànima perdudaT'he perdut...
Et necessito...
Per què?...
Torna.
T'escric aquesta carta, aquestes pesades paraules, perquè la meva ànima plora sense cap calma...perquè tornis, perquè te'n recordis que encara respiro dels moments que vas regirar davant dels meus ulls, perquè sàpigues que la teva olor omplena les meves habitacions, totes buides... perquè tinc tantes coses que em falten, que les nits són massa llargues, per aquests dies tan curts... estàs de mi massa lluny... no puc estar-me sense tu...
Et vaig perdre una tarda de pluja fina quan em deixaves somiar despert amb coses impossibles, amb símils possibles, amb històries amb final feliç, pensant en aquelles coses per les que encara valia la pena estar aquí, en un món que no em vol, en aquest lloc, on tu o jo érem simples colors dintre d'una película en blanc i negre... on tot és fosc i negror.
Quan et vaig perdre, vaig dir-me que no et necessitava, que només volia seguir endevant, que el reflex de la teva mirada aniria tot sol disgregant-se sota els records; i que només la raó s'imposaria a aquesta història de boigs... Em vaig equivocar. No sè seguir el camí marcat, no puc continuar per carrers que no sè on acabaran... i m'he aturat. Per veure com el moviment s'estimba contra la quietud, per observar com tot s'ha apagat, com el temps se'n va i jo em quedo cada dia més lluny.
Tú que ets la meva vida, la meva ànima perduda, tú que ets la meva il·lusió, els meus somnis, la força del meu cor... tú que ets totes aquestes coses i més... torna. Ho tinc tot, ho sè, però sense tú no val la pena viure. L'innominat dolor de la teva absència, sense causa ni raó no em deixa respirar, no em deixa observar tot lo bo que passa al meu voltant. Deixa'm viure al teu costat!
Sense tú, ànima i vida, il·lusió i somni... no sè viure. Dona'm les ales que vas tallar, crida amb mi la veu que àfona que no sona ja, pensa amb mi els records que m'has robat, torna'm la vida que t'has emportat... perque aquella felicitat que vas prendre amb la teva partida m'ompli i em deixi continuar...
Torna amb mi, ànima perduda... encara que sàpigues que no valoraré la teva estança, que em queixaré pels teus consells fets paraules, encara que no pugui estimar-te, perquè odio fermament la vida, perquè no aguanto l'aire que s'hi respira... encara que no tingui clar on ets, o de si tornaràs... jo només vull a la vida estimar, com tu em vas ensenyar. Vine de nou vora el meu cor, només si vols, només si l'odi et deixa viure tan a prop de la mort... només si la vida pot donar-me una segona oportunitat. Si la sort i el meu destí volen que estiguis de nou amb mi, si necessiten veure'm viu a la fi, si torno amb tu a ser jo, a viure... a sentir.
March 24 RealidadesLloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes
William Shakespeare
A veces cuando no logro pasearme por mi vida, intento que ella se pasee por mi cabeza; que me salude, que me diga qué tal le va y me cuente sus cosas. Extrapolarme hacia otra manera de ver lo que hago, y lo que me hacen. Es fácil. Me coloco justo al lado de donde debería seguir caminando y me observo, y miro desde otra perspectiva, totalmente diferente aquello que me aterra, aquello que me circunda, aquello que antes miraba sin llegar a ver. Hago de mi realidad algo foráneo, algo extraño e inquitietante, incluso algo interesante. Entonces hago de mi realidad una ficción simulada... una película de la que soy protagonista. Conformar la realidad como un escenario donde eres un simple actor que simula un papel, que intenta ganarse a un público del que puedes formar parte cuando otra escena y otros actores interpreten su historia; no es tarea árdua. La realidad es fugaz, el tiempo vuela, y no te puedes entretener en pensar cómo será el siguiente acto, en cómo serán las frases que el guión te dicte decir. No te plantees no decirlas, sino te sumirás en un callejón sin salida donde la locura y la tristeza te alumbrarán hacia ningún sitio. Lo sé, lo sabes.
Miénteme si quieres, dime que no te sientes dominado o arrastrado por lo que te rodea, por quienes se pasean delante de ti. Los veo pasar, se me acercan tanto como si los conociera, pero no sé nada de nadie. Se irán cuando su viaje les deje en el lugar donde deberían ir, donde su cabeza les susurre por donde seguir... Mis voces internas seguirán hablando de mí como si me dominaran, al son de mi banda sonora... y haré ese camino, y llegaré a ese mi destino sin saber muy bien qué se hizo de mi sino. Por la mañana estaba ahí, junto a mis sueños, que consumen mi tiempo... cuando cae la noche, desaparece, se esfuma y cierra mis ojos para que no siga mirando. Ya no podría soportarlo. Mientras, te miro, te descubro... albergo la esperanza de saber el porqué de esa mirada cabizbaja, de esos ojos llorosos, de esa sonrisa mitificada, del polvo que cubre tus deseos, de porqué nadie se ha fijado en ti si llevas escrito con tinta indeleble, que hoy necesitas; y siempre. Tú eres cualquiera, y yo me he dado cuenta... jamás sabrás que descubrí qué era aquello por lo que sonreías, por aquello por lo que no dejabas de mirarme, por aquello que destrozabas tu felicidad en un instante, por él, por ella, que rompía todo lo tuyo ahogando lo que te quedaba de vida, por eso que nadie más creías que llegara a saber, a comprender, por aquello que escondías para que nadie lo descubriera... por todo
aquello que yo acabo de entender, y tú me has permitido sin querer, dejármelo ver.
Advinar, investigar, saber de otros, de quienes se cruzan por tu película, por tu vida sin casi tocarla, sin casi participar me parece fácil. Todo se basa en mirar... sin ser visto, sin casi ver... imaginar... volver a observar, y encontrar aquello que creías. No es curiosidad, no es necesidad; no es interés, no es un querer ver... es más que eso, es simplemente: comprender. Hacerlo tuyo sin nada a perder, hacerte entender por otros, lo que no conseguiste por ti solo.
Vivo en un paralelismo constante entre lo que soy, y lo que parezco ser. Destrozar plasmar esas fotografías de lo que veo, en mil destellos, en miles de fotogramas; pensar que tú eres personaje incidental de mi historia, de mi ir y venir, desde aquí hasta un imaginario allí... pensar que formas parte de mi vivir, sin saber nada de ti.
Lo real no tiene sentido sin lo ficiticio, mentirte te permite respirar, seguir, garabatear, pero no dibujar, caminar, gritar... vivir. Negar lo afirmativo es una opción pero no la única... dormir entre paredes de papel tiene sus riesgos, pero también sus ventajas... hacer de tu vida, tu historia, tu película, es tarea tuya...que nadie podría vivir sin ti, que eres el héroe que todos esperaban, que el malo desaparecerá tarde o temprano, que tienes cosas por descubrir dentro de ti, que tu corcel está aparcado en doble fila, que tus sueños se harán realidad, sólo vive pensando que habrá un final feliz... y búscalo, y guárdalo para que el tiempo no pase en valde, para que aquello que creías irreal se acabe convirtiendo en realidad.
Todavía te queda una oportunidad.
La tierra es un teatro, pero tiene un reparto deplorable
Oscar Wilde February 14 CondescendenciaNo sabe el que sufre que llora hasta que sus lágrimas le rozan, hasta que caen hasta perderse; hasta que se desvanece, una sonrisa... otra ténue brisa... que se le confisca.
Quítate esa mirada de tus ojos ¡Hazla desaparecer!que tus ojos no me miren, que no pierdan su brillo, que se desvanezca la pena que sienten, que se omitan todos tus sentimientos, hacia lo que crees que quiero, que se convierta tu cielo... en ninguno de mis anhelos. Aunque envuelto en llanto, no pienses que prefiero vivir al lado de tu compasión, que me dieras parte de tu nimio corazón, que tu razón se imponga a mi desconsuelo... buscando lugar entre mis fueros. No intentes ponerte en mi lugar... no puedes... ni debes. No estuviste cuando debías, no tuviste parte de vida, que compartir con la mía. Y ahora pretendes que cuando mis lágrimas surcan mis labios buscando hacer mudo mi pensamiento, hacer callar lo que siento; ahora que sientes que tu vacío perdura, que necesitas ahogar tu penumbra... ahora... me buscas. No quiero ver, miradas que me recorren, que hacen teatro entre el andén y el desdén de quien nunca ha deseado ver. No necesito a almas, que con sus palabras, intentan aguar mis secas explanadas. No me llenais. No tengo necesidad de ocupar un espacio que no existe, no tengo amargura suficiente para compadecerme, de lo que sois, y de lo que representais. No os quiero cerca... desapareced antes que me inundeis con vuestra condescendencia, de vuestra falsa angustia, de vuestra mirada al horror al verme caer... esa pena, ese padecer que cuando ciegos de vosotros mismos nunca me habéis llegado, de cerca, a ver. Vosotros sois sólo caras... burdas palabras... que expiran, que se acaban...
Sólo quiero pasearme de noche a contar estrellas, quiero soñar despierto hasta que llegue a verlas, quiero perderme en un tren, buscando conversaciones de gente que no habla, tener la brisa del mar salpicando en mi cara, pasear, subir, ver caminar esas montañas, que surcan el cielo, el firmamento de cualquiera de mis sueños. Quiero morir despierto, para recordar todo lo que hecho, quiero sonreír sin tener ganas de hacerlo, quiero que la soledad se me acoja como compañero, que no pregunte, que no responda, que siga siendo, mi sombra, la dueña de mis anhelos, que sepa que lo que quiero... es seguir viviendo. Quiero sentir que mis ojos miran, que mi mirada se encuentra con la tuya y que las dos se fugan, hacia lugares donde no hay etiquetas, no hay clases, no hay diferencias. Quiero llorar en medio de la calle, habiendo nadie mirándome. Quiero gritar que soy libre, porque no me atan los vicios, las manías, las medias tonterías que hasta hoy me perseguían. Quiero pensar sin tener tiempo a pensarlo dos veces; quiero saber sufrir sin hundirme en un pozo oscuro sin fin. Quiero querer y que me quieran, quiero no esperar a que lo hagan, quiero ententer el porqué de mi existencia, quiero tenerte siempre cerca ... pero no quiero seguir sufriendo por alguien que eres tú, que sois vosotros, que sois nadie.
Gracias a los pocos viajeros, que me siguen tras la brisa, gracias a aquellos que estuvieron cuando la sonrisa embaucaba mi vida, cuando jugaba a ser feliz, cuando veía demasiado lejos ese iracundo fin. Gracias a ti, por ser cómo eres, por lo que representas, y por lo que siempre me haces sentir.
November 24 Silencios...Silencios que queman, silencios que separan, silencios que atraviesan una alma y se pierden en árduas palabras, silencios que existen y ahogados se pierden, silencios que abren heridas y en pedazos las quiebran, silencios que no suenan... silencios que retumban en esos ojos que me miran, silencios que albiran poder pronunciar un "te quiero" de lo más sincero, sin querer quererlo.
Simplemente... silencio.
Me pierdo entre la gente, me busco un instante entre el ruido que se desprende... de la soledad del errante. Me registro a tientas, porque la luz se deshace como el caramelo, entre el dulce del recuerdo como el hielo a finales de febrero. Debería escuchar el incesante ruido del ambiente, que aprieta y corroe... que agobia y me recoge. Pero no lo oigo, ya no. Mi cabeza es un mar encrespado, iracundo y vacío que gargotea con los peñascos de mi pesadumbre con la marea baja. Pienso, me escondo en ese vacío y en su silencio frío... porque quizás me quiero sentir vivo.
Cuando te miro, tiemblo... y no necesito palabras para decirte todo cuánto yo te quiero. Porque no hay frase, ni lugar ni nombre que describa lo que quiere decir ese nuestro silencio. No hables; no digas nada. No rompas el ir y venir de miradas, el ansia de arrebatar el aire al vacío que nos separa. No permitas que el momento se quiebre, se desencaje... quiero que la distancia entre nosotros, hable. Sólo así sabré si me das la vida o prefieres matarme, entre sentimientos que deliran por poder quedarse. Porque sólo cuando los silencios hablan, no se necesitan palabras para explicar lo que pasa cuando dos corazones se miran cara a cara; cuando dos almas se encuentran... y se aman.
Dame un silencio más... una esperanza, un retal de ilusión, una respiración ahogada. Dime que te quedarás cerca, que soñarás conmigo una vez crezca... detente, palidece y envejece junto a mí; para el tiempo en cualquier vereda... respira y tienta; vive y prueba... y mis lágrimas seca, porque pocas me quedan para llorar tu ausencia. Así que quédate a mi lado, respira lentamente en mi regazo hazme feliz y ahoga a mi soledad con un fuerte lazo para que entienda que siempre estarás cerca... de este mi abrazo.
Y entretanto, sigo caminando...los recuerdos se pierden, hieren y vuelven... ahora sólo oigo silencios... espacios vacíos llenos de deseos... claros, bríos un leve lamento. Seguir escuchando penas de otros no quiero... que sea el latir de mi corazón sea quien guíe a mi pesadumbre y robe felicidad a quienes la malgastan, que no saben qué es ni quien se la arrebata. Necesito seguir... necesito vivir, lejos de aquí, junto a ti... no quiero pasearme con mi tristeza hasta que mis ojos de llorar se harten de ella; quiero decidir, quiero gritar, quiero sonreír, quiero ser yo en todo momento... sin tener miedo, al mismo tiempo.
Quizás la vida sea un silencio alargado, una mirada perdida y una sonrisa que cueste conseguirla... quizás consigas que mis silencios empiecen a hablar, a caminar... a mirar. Quizás mi silencio se pierda en olvido y tus palabras en mi pecho... quizás todo esto sea, perder el tiempo. November 08 Sólo quiero perderme en tus ojos...Me cuesta entender, comprender e incluso creer que la gente de la calle hoy no se mire a los ojos, que se dejen pasar unos a otros teniendo demasiado miedo a perderse quizá en alguna pupila afín. Que no se importen demasiado, que se dejen llevar por ese egoísmo altruista e hipócrita en el que se bañan en ese pozo que parece no tener fin. Pero aunque no llego a saber las razones que contestan a mis porqué... entiendo esa manera de ser, ese temor sin fundamento que parece que les vaya a proteger; aunque se queden en un insulso no dar y un vago no ver. Es cuestión de preferencias: yo prefiero que la vida gorgotee cerca de mis lágrimas alguna vez, que quedarme sin saber, que es todo aquello que algunos deciden no ver, no sentir y entre ese su lamento solitario... temer.
Por ello prefiero perderme en tus ojos, conocerte, y dejar que me conozcas para quedarme sentado cerca de tu mirada, y que mis palabras ya no sean mías, sino nuestras, que pueda llegar el día, en donde no sepa dónde empiezas tú y dónde acabo yo. Quiero ver a través de tus ojos, quiero verte a ti, quiero que seas tú, que no te escondas, que no urdas un pasadizo hasta algún lugar oscuro, para perderte y que no te encuentre; porque quiero hallarte, para que me dejes perderme entre lo que eres, entre tus sueños, entre lo que quieres ser. Quiero que te lleves un pedazo de corazón allá donde vayas, un jirón de mi propia alma... y que vuelvas, para contar contigo, que aquello que me quieras dar... sea mío.
Me da miedo perderme en ese laberinto de caminos que discurren por mi destino, y sentirme solo, porque nadie se ha parado a decirme que me equivocaba ni a nadie le importaba, demasiado, que mi vida se desbordara por algún acantilado cerca de la cambiante marea... Soy como soy, pero a veces me gustaría ser diferente y parecerme más a esa gente, conseguir ser frío y distante y conseguir alejarme, de buenos sentimientos, ser arrogante, egoísta e infame... porque quizás sufriría menos de esos males, porque quizá me perdería demasiadas cosas de hoy, de antes... y dejaría de ser para empezar a difuminarme.
Supongo que no hay nada qué hacer, que el odio forjará nuestros destinos y el egoísmo nuestras vidas, y cada vez quedaremos menos que piensen que aún podemos escribir otro final del que está establecido, del que etá escrito. Por el momento, estornuda Francia, se resfría Europa, se muere África y agua le falta a todo un oriente sediento de sangre... viviríamos mejor si , si fuese el respeto eso que nos falta lo que consiguiéramos, si mirarnos de igual a igual no nos costara tanto o más... si las diferencias se pudieran escribir entre tinta y palabras y no contando vidas huérfanas, perdidas... entre el desasosiego de los que gobiernan y la rabia de quienes condenan.
No sé, hoy he dejado de llorar, la tristeza es tal, que no quiere de mí salir ya... sólo espero que algunos aprendan a sentir sin ver, sin oír, sin saber... que reservarse es de cobardes, y de valientes darse sin temor a perder.
PD: Entrad también en http://users.cjb.net/ostradius/ el archivo es SentirSinOir.doc es algo que escribí hace muy poco :(
October 12 Insignificancia...La sonrisa es sólo un estado, temporal, de nuestra árdua felicidad. Cuando la pierdo, cuando nada hacia tierras lejanas para ahogarse en algún lugar que desconozco... el dolor nubla mi retina, para que se desangre en pequeñas gotas de eso que llaman lágrimas. Lo entiendo. Entiendo el porquè de mi llanto sin sentido y también que no sepa que bajar hacia los infiernos de mis propios adentros me dolerá, me oprimirá el corazón hasta hacerlo polvo etéreo... y qué más da. Necesitas darle sentido a algo que sabes que no tiene, y mientras lo haces, te calma saber que tu dolor parece juguetear con tus mejillas, para perderse y encontrarse tal vez con la sonrisa de tu cielo.
La tristeza es una mirada perdida, una lágrima, un deseo que no cobra vida, una silla vacía, unos ojos que miran, un beso que se difumina... tristeza es pérdida, es de la nada lo que queda. Y cuando la siento... callo y me pierdo, en el padecer humano, buscando tal vez un claro, en esa oscuridad que me ha mermado. Mientras tanto, intento hacerme pequeño, hacerme insignificante para poder así sentirme recogido en la inmensidad, y de mis problemas, ésa su nimiedad. Intento confundir mis lágrimas con la tosquedad de mi pensamiento, con la oquedad de mis ilusiones y con la profusa luz que me llega de mi mente diciéndome que mi tristeza no tiene sentido; porque forma parte de mí, y de ti, porque sin ella mi sentir, no sería capaz de disfrutar una sonrisa: mi forma de existir.
No me apiado de mi tristeza. Ni tampoco me consuelo pensando que pasará, que me dejará sola sin más remedio, porque su ciclo vital más tarde o temprano acabará. Prefiero pensar, que la afrenta, que el dolor, que la sensación de odio, que el simple hecho de querer ser y no poder... sí que es pasajero, pero que mi suplicio, mi desconsuelo deberá perderse por mi corazón para morir en mi cabeza. Porque los sentimientos tienen ese problema, sin ellos no somos nada, con ellos somos carnada de los sueños, de las ilusiones y de las palabras.
Mi noche será de azul oscuro, cuando sepa cómo hacer de mi tristeza y de sus surcos, alrededor de mi corazón un muro. Cuando sepa que una lágrima no es más que una sátira, un desliz de mi pesar, que amedranta un llanto que acaba de comenzar. Cuando sepa y entienda que la vida es para vivirla, para sentirla... que se trata de eso, de asumir que las cosas pasan, y seguirán pasando. Mientras tanto, acógeme en tu regazo para que mi odio, mi furia y mi desconsuelo... se vayan difuminando. Para que comprenda que estando a tu lado, no hay nadie ni nada que me hagan caer, ni palabra que me haga padecer, ni cosa que me haga dejar de ver. July 19 Cubo negroPerdido y encerrado... absorvido tal vez, y caminando sin ver.
Hay días que te preguntas si de veras no vives encarcelado donde la luz no ilumina, donde las sombras dominan, donde la vida transcurre oscura y fría. Por más que quiras salir, por más quieras huir, incluso decidir; acabas asumiendo que tu tiempo momentáneo transcurrirá allí... hurdido entre el tiempo y reducido al quiero y no puedo. Es todo ficticio, porque en realidad tú eres quien construye esas aristas, ese espacio que crece al dejarte llevar por tus miedos, tus sueños rotos, por toda la desilusión de intentar ser quien no eres. Pero no te das cuenta y haces que tú y todo lo que te rodea quepa en un cubículo: pequeño, nímio... sin posibilidad de crecer, sin suficiente capacidad para ser.
Luego viene cuando te crees que si todo lo que eres te parece caber en algún sitio es porque en realidad tienes límites (y aunque lo sabías y no querías reconocerlo), no son tan amplios como imaginabas.
Entonces para ti todo es nada, y la nada ya no tiene sentido, es tan solo una palabra. Todo queda reducido, todo es más ínfimo de lo que ideabas... y lo haces tuyo. Te crees que eres menos de lo que vales, porque en realidad no vales nada. Así que coges una silla... y en medio del vacío que te alberga... te sientas; y lo aceptas. Esperando a que mañana se rompa ese cubo, oscuro, que es el que hoy te retuvo, para saber que vivir dependía sola y únicamente de ti...
Aunque sepas que es irreal, que tu mundo es el que haces cada día al respirar, te confundes y te ahogas en pensamientos que no tienen tu nombre, que te hacen sentir pobre... porque perdiste la ilusión de ser aquél y ahora te conformas con ser quien eres. Porque sigues sin saber... que el tul ombrío que te envuelve no tiene paredes, que las aristas de ese cubo que te encierra son destellos de luz... y el único que sabe cómo escapar de allí eres tú. July 18 Una lacraMe gustaría pensar que tú y yo, que nosotros quizá y que ellos tal vez, pudieran saber y comprender que no nos englobamos tan sólo en un austero y egoísta "soy", sino que más bien somos un "somos". Pedir imposibles es eso... imposible. Me atormenta pensar que cada uno sólo quiere entenderse a sí mismo, que justifica sus actos como magníficos, o como benévolos, pero nunca como un equívoco. Aunque también tienes la opción de dejarlo, de apartarlo; norma social que se basa en que cada uno es como es, y que no eres tú quien ha de cambiar, sino los demás: ya que son ellos los que se equivocan. Es mucho mejor pensar en los demás cuando hay que asignar culpas, cuando hay que demostrar valía o simplemente cuando no se sabe muy bien qué probecho tendrás ante tu preocupación (interés). Ser sociólogo o antropólogo no es mi hobbie favorito, así que puede que me deje llevar por mis sensaciones o sensibilidad ante un hecho. Da igual. Me indigna como nos dejamos llevar por el egoísmo, y olvidamos en un baúl sin fondo aquéllo que los antiguos llamaban altruismo. Eso mismo que ahora se utiliza con fines poiticos, económicos, y quien sabe cuántas cosas más. La lacra de este siglo de aquello que llaman puntos de luz (píxeles) es sin duda la fugacidad de la empatía, el derecho al egoísmo, y la pérdida de la ilusión. Quién sabe donde quedó aquella boca abierta ante lo nuevo, esa sonrisa que surcaba nuestra cara para tocar casi las orejas. Que para los que tienen memoria de pez, son esas cosas que tenemos colgando a los laterales que sirven para amplificar el sonido y tal vez para saber escuchar. Dónde quedaron los cuentos llenos de castillos encantados, de fantasía, donde el bueno era buenísimo y casi perfecto y el malo, era un perdedor más. Quizá queden restos allí cerca de donde quisimos madurar y aún hoy no hemos podido. Puede que allí mismo queden restos de pedazos de sueños rotos, y algún que otro remiendo de ese corazón destrozado por quienes hoy sabemos que no valen la pena.
April 30 Solo con mi sombraQuiero pensar que no estoy solo, que la soledad es un invento de la razón para explicar el porqué de la unidad existencial de cada uno; para sentir luego esa compasión que nos corroe cuando la descubrimos. Cada uno de nosotros nace solo, y aunque no podamos admitirlo: morimos sin compañía. Todos sabemos que vivimos entre los que nos quieren, entre los que nos odian, los que acompañan nuestro viaje hasta que encuentran el suyo y también con los que simplemente no saben que existimos. Resulta a veces imposible sentirte lejos del mundo, porque no encuentras un sitio seguro donde ser tú. Sentirte envuelto de gente, y no llegar a encontrarte. Necesitar sin saber qué pedir, a quién amar y a quién odiar... no saber donde estás. Intentar ser, aparentar y vivir siendo otra persona, para no ser digno de uno mismo, para no quedar en el olvido de alguien, de muchos... todo, todo para nada. ¿Estoy de veras tan solo? Todo el mundo tiene a alguien, a ese alguien que a veces se convierte en plural, que te hace conciliar el sueño, con quién ganas al tiempo y desafías al "quiero y no puedo". Ese alguien llega, y sino ha llegado: llegará. No lo dudes, ni tampoco te preocupes... te susurrará y vivirás dormido en un sueño en el que despierto, vivirás. ¿Es acaso necesidad lo que sentimos de los demás? Nadie es tan necesario como para necesitarlo para y por siempre. No es lo mismo necesitar, que necesario, imprescindible, depender. No dependemos de nadie, en realidad; ni tan siquiera para hallar lo que algunos nombran como felicidad. Ya que se encuentra en uno mismo, aunque se necesita a gente para ayudarte a buscarla y tan solo uno mismo para encontrarla. Yo te necesito. Te necesito a mi lado, como necesito a tu sonrisa, a tu apoyo, a tu engaño, a tu mirada, a cualquiera de tus dulces palabras cuando la tristeza nuble mi alma; para que no transluzca el vacío y me dé cuenta que el que vive, siente y padece, soy yo y no tu hiel. No me despiertes todavía, deja el sueño que dormía, bajo mis pupilas no grite que mi penumbra se pierde detrás mío, que por los tiempos esconda que sigo aquí, solo, solo con mi sombra.
March 15 11- MNo os olvidamos, no estáis solos. No tengo miedo a la muerte, tengo miedo a sentir que muero. A dejar que lo que quiero, se borre de mi mente, que lo que más deseo, se difumine eternamente. Hace un año que no os sentimos, que no os oímos, que dejasteis de estar cerca nuestro; para ir hacia algún lugar que desconocemos. Hace un año que se apagó vuestra sonrisa, se secaron vuestras lágrimas y enmudeció para siempre, vuestra voz ... Hace un año que me pregunto la razón, el porqué de todo aquello. No hay respuesta posible, ni llanto que alivie ese dolor, porque del cielo esa noche cayeron para apagarse tantos luceros como sueños, tantas vidas como recuerdos. No os olvidamos. No estuve allí, no era mi destino. No sentí el horror, los gritos, el dolor derramarse y el llanto descalzarse cuando el retumbar se hizo presente. Ni tampoco mi imaginación llega a comprender como hurde el tormento de la ausencia, el desconsuelo de la soledad, el pesar del que ya no está, del que ya no volverá. Tengo mi propia angustia, pero la vuestra me quedaría si la felicidad encontrarais; el suplicio ya ha sido suficiente. Mi sonrisa daría si a cambio convirtiérais las lágrimas del recuerdo, en sólo eso, recuerdo; mi poca suerte regalaría a quien desfigurara su tristeza por un pedazo de luz. No estáis solos. Maldigo al terrorismo porque no tiene argumentos dar la muerte al que todavíavive por intereses de alguien que malvive... como también condeno a quien permite la indigencia, la pobreza, el hambre y la muerte sin sentido.
March 01 Deambulando entre el blanco...Siento frío... la nieve caracolea por mi tez, casi duele al deslizarse, casi quebranta mi sonrisa al ver que mi desdicha no es tal, que hoy ni mañana va a ser igual: tengo todavía una oportunidad. Deambulo por mi calle, la de los sueños rotos, la que come ilusiones y carcome corazones, por encima de ese tapiz blanco que se ha formado, paseo, sin saber lo que hay debajo; ya no importa. Y al caminar piensas que quizá no debieras estar allí, que bajo el blanco sitial de tu caminar yace el más profundo de lo oscuro. Que hay veces que lo que parecía vivo yace muerto, que la aquella férrea confianza se ha desvanecido... que simplemente lo visto no era real, tan sólo fue un retal, de tu imaginación que desea ser lo que no es. No existe nada sin su contrario, sin su opuesto... aunque a veces, cuando el sufrimiento se ceba con nosotros cuando las lágrimas juguetean con nuestros sentimientos no creamos en el equilibrio... éste existe. Siento frialdad... aunque sé que pasará, que las flemas volverán, que el calor derritirá los copos de nieve, la tristeza, la apatía, la desidia, y del frío su silencio; aquél que se hace llamar invierno. De momento deambularé por sus alfombras, sin marcar camino, para perderme y no necesitar encontrarme... para hallarme algún día; cuando el sol se ponga antes y la noche no necesite refugiarme, cuando vuelva a sonreír y de la gente no me sienta tan distante. February 24 Flor de otoño, lágrima de abril...Si pudiera saber a veces lo que pienso, lo escribiría... si pudiera saber qué siento, creo que sólo viviría. Pretendo que el club de los poetas muertos, sea ese sitio donde expresarme y sobretodo el sitio donde encontrarme. Donde poder escribir, opinar, dibujar ilusiones y gargotear sueños sea una obligación... donde pueda usar mis letras sin necesitar mi voz, donde quiera tropezarme conmigo mismo sin preucuparme de ser yo. Ese lugar que nazca de la nada, que sugiera esas palabras, que con ansia buscabas. Esa flor de otoño imposible de nacer, entre los depojos del atardecer, que contra pronóstico broten los sentimientos más ocultos; los que no se dejan ver, para que inviten al padecer... a irse... a dejar de ser. No pretendo ser una víctima, una lágrima que cae al vacío, un abril que prefiere no haber nacido... un cualquiera, sin más sentido, que el que sufre por su pesar más frío. No lo soy. Ni lo he sido. Prefiero ser, lo que me toca ser. |
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|