José Luis's profileEl club de los poetas mu...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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October 13 Vagabundos y trenesHoy es un día cualquiera, de esos que pasan por tu vera sin que llegues a darte cuenta. Tengo sueño y el café no m hace favores desde que tenía quince años cuando no me dejó dormir para ese examen de literatura que tanto prometía, que tan importante era como para dejarlo olvidado en un cajón hast horas antes. Como tantos otros. Como hasta hace tan poco.
Reviso antes de salir mis bolsillos como si me faltara ese algo que luego echaré de menos. Siempre me pasa. Tengo la sensación de dejarme algo importante antes de salir por mi puerta, y siempre hay algo que necesitas y no tienes, algo que quieres y has olvidado coger. Para mentes olvidadizas como la mía cualquier lista para recordar algo es mera fantasía. Así que coloco mi cabeza entre mis hombros y echo a andar caminando con rumbo al pasear hasta llegar ahí donde me quiero parar: esa estación de siempre con esos lacados antiguos con esas máquinas nuevas, con la sensación de que haces algo mal cuando el revisor de turno te mira...
Tengo la sensación de no ser puntual, las horas han girado despiadadamente al acercarse como si la vida del que las marca corriera peligro cuando faltan horas, minutos para llegar a mi destino. Me siento a veces, estas veces, como una marioneta que se mueve al son de esas dos manecillas que marcan los cuartos que mueven a su gusto y antojo este mundo lleno de nervios, pasado de vueltas, condenado a la carrera del quedar bien por que sí, porque yo lo valgo.
He pasado media vida moviéndome de un lugar a otro para llegar a tiempo a ese lugar, a esa cita, a esa clase... y te das cuenta que todo ha sido en valde. Horas perdidas, entre nervios y pesadillas de transporte mirando hasta que tu reloj se cansase de decirte que a tiempo no llegabas, que siempre algunos minutos te faltaban... Porque da igual el sistema de transporte, si con ruedas, si con dos cables, sino has podido adelantarte; hoy, como siempre... llegarás tarde. Es tu sino, el tiempo te ha hecho vagabundo, porque con él se ha ido todo.
Y si el destino es caprichoso y el radio despertador, regalado ese día memorable de tu comunión, te deja dormir... ¿quién eres tu para discutir? Así que resignado dejas de mirar a tu reloj, y sucumbes, te sientas en ese vagón al que tú le has puesto el nombre de "los tardones" porque es el más cercano a la salida, que corriendo te ha visto llegar en más de una ocasión. Y los demás al verte llegar con el corazón en la mano derecha, porque la izquierda aguanta la puerta... te miran, y tú los miras... y ellos piensan lo mismo que tú, que ya sois como una pequeña gran familia: no os conocéis y os criticais entre vosotros. Porque ya lo sabes, aunque te despiertes antes, aunque te compres ese coche con el que te encaprichaste... pase lo que pase, las averías acuden al rescate y tú te sientas otra vez triste, distante, sabiendo que siempre llegas tarde.
Así que vuelves a asumirlo y te arropas en ese rincón que lleva tu nombre: nadie te observa, nadie te mira. Es uno de los pocos regalos del tren, eres nadie, no eres importante. Sólo ves pasar paisajes o en un túnel iluminado por vanidades, sin querer te quedas mirando a ese nuevo pasajero/a, te enamoras de sus ojos y te pierdes por saber en qué parada bajará y mientras... mides tus palabras por si el destino os cruzara... mientras, el olvido ha borrado su cara. Te fijas en esa lágrima callada que cae de ese rostro sin nombre, miras hacia esa mirada cabizbaja y te preguntas por qué no sonríe y al poco desgranas las razones escondidas de su dolor anónimo... faltan palabras. A su lado una sonrisa mira un periódico y una ilusión carcome las páginas de un maltrecho libro, seguro que se lo han prestado, como si fuera un regalo... y lo mejor: le ha gustado. Vidas que se entremezclan sobre un tapiz de humanidad, olores que se confunden, fragancias que no huelen, miradas que ya no hablan, sueños que se borran al son del traqueteo incesante de un tren... que ya ha avisado que no para. Y como siempre, embriagado de una música que no escucho, que se oye al fondo de mis pensamientos... de esa lectura que más que entretener, te miente, porque no lees... sólo te hace un recodo para que pienses... un pequeño ataúd entre tanta gente.
Aunque te hayas pasado de parada, al final llegas, te separas de ese mundo y vuelves al tuyo que tiene algo de irreal, algo de cínico... porque todos imitan un papel, un rol, un saberse, una pérfida esperanza... cuando en realidad... la sinceridad ha quedado atrás entre los vagones, entre los sillones, perdida entre el andén y ese ser o parecer ser que se desplaza entre la gente, entre las calles pintadas de ayer... lo veo a lo lejos, perdido, sumido entre los oscuros pasillos... y la estación llora al tren que ya se ha ido...
March 24 RealidadesLloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes
William Shakespeare
A veces cuando no logro pasearme por mi vida, intento que ella se pasee por mi cabeza; que me salude, que me diga qué tal le va y me cuente sus cosas. Extrapolarme hacia otra manera de ver lo que hago, y lo que me hacen. Es fácil. Me coloco justo al lado de donde debería seguir caminando y me observo, y miro desde otra perspectiva, totalmente diferente aquello que me aterra, aquello que me circunda, aquello que antes miraba sin llegar a ver. Hago de mi realidad algo foráneo, algo extraño e inquitietante, incluso algo interesante. Entonces hago de mi realidad una ficción simulada... una película de la que soy protagonista. Conformar la realidad como un escenario donde eres un simple actor que simula un papel, que intenta ganarse a un público del que puedes formar parte cuando otra escena y otros actores interpreten su historia; no es tarea árdua. La realidad es fugaz, el tiempo vuela, y no te puedes entretener en pensar cómo será el siguiente acto, en cómo serán las frases que el guión te dicte decir. No te plantees no decirlas, sino te sumirás en un callejón sin salida donde la locura y la tristeza te alumbrarán hacia ningún sitio. Lo sé, lo sabes.
Miénteme si quieres, dime que no te sientes dominado o arrastrado por lo que te rodea, por quienes se pasean delante de ti. Los veo pasar, se me acercan tanto como si los conociera, pero no sé nada de nadie. Se irán cuando su viaje les deje en el lugar donde deberían ir, donde su cabeza les susurre por donde seguir... Mis voces internas seguirán hablando de mí como si me dominaran, al son de mi banda sonora... y haré ese camino, y llegaré a ese mi destino sin saber muy bien qué se hizo de mi sino. Por la mañana estaba ahí, junto a mis sueños, que consumen mi tiempo... cuando cae la noche, desaparece, se esfuma y cierra mis ojos para que no siga mirando. Ya no podría soportarlo. Mientras, te miro, te descubro... albergo la esperanza de saber el porqué de esa mirada cabizbaja, de esos ojos llorosos, de esa sonrisa mitificada, del polvo que cubre tus deseos, de porqué nadie se ha fijado en ti si llevas escrito con tinta indeleble, que hoy necesitas; y siempre. Tú eres cualquiera, y yo me he dado cuenta... jamás sabrás que descubrí qué era aquello por lo que sonreías, por aquello por lo que no dejabas de mirarme, por aquello que destrozabas tu felicidad en un instante, por él, por ella, que rompía todo lo tuyo ahogando lo que te quedaba de vida, por eso que nadie más creías que llegara a saber, a comprender, por aquello que escondías para que nadie lo descubriera... por todo
aquello que yo acabo de entender, y tú me has permitido sin querer, dejármelo ver.
Advinar, investigar, saber de otros, de quienes se cruzan por tu película, por tu vida sin casi tocarla, sin casi participar me parece fácil. Todo se basa en mirar... sin ser visto, sin casi ver... imaginar... volver a observar, y encontrar aquello que creías. No es curiosidad, no es necesidad; no es interés, no es un querer ver... es más que eso, es simplemente: comprender. Hacerlo tuyo sin nada a perder, hacerte entender por otros, lo que no conseguiste por ti solo.
Vivo en un paralelismo constante entre lo que soy, y lo que parezco ser. Destrozar plasmar esas fotografías de lo que veo, en mil destellos, en miles de fotogramas; pensar que tú eres personaje incidental de mi historia, de mi ir y venir, desde aquí hasta un imaginario allí... pensar que formas parte de mi vivir, sin saber nada de ti.
Lo real no tiene sentido sin lo ficiticio, mentirte te permite respirar, seguir, garabatear, pero no dibujar, caminar, gritar... vivir. Negar lo afirmativo es una opción pero no la única... dormir entre paredes de papel tiene sus riesgos, pero también sus ventajas... hacer de tu vida, tu historia, tu película, es tarea tuya...que nadie podría vivir sin ti, que eres el héroe que todos esperaban, que el malo desaparecerá tarde o temprano, que tienes cosas por descubrir dentro de ti, que tu corcel está aparcado en doble fila, que tus sueños se harán realidad, sólo vive pensando que habrá un final feliz... y búscalo, y guárdalo para que el tiempo no pase en valde, para que aquello que creías irreal se acabe convirtiendo en realidad.
Todavía te queda una oportunidad.
La tierra es un teatro, pero tiene un reparto deplorable
Oscar Wilde July 19 Cubo negroPerdido y encerrado... absorvido tal vez, y caminando sin ver.
Hay días que te preguntas si de veras no vives encarcelado donde la luz no ilumina, donde las sombras dominan, donde la vida transcurre oscura y fría. Por más que quiras salir, por más quieras huir, incluso decidir; acabas asumiendo que tu tiempo momentáneo transcurrirá allí... hurdido entre el tiempo y reducido al quiero y no puedo. Es todo ficticio, porque en realidad tú eres quien construye esas aristas, ese espacio que crece al dejarte llevar por tus miedos, tus sueños rotos, por toda la desilusión de intentar ser quien no eres. Pero no te das cuenta y haces que tú y todo lo que te rodea quepa en un cubículo: pequeño, nímio... sin posibilidad de crecer, sin suficiente capacidad para ser.
Luego viene cuando te crees que si todo lo que eres te parece caber en algún sitio es porque en realidad tienes límites (y aunque lo sabías y no querías reconocerlo), no son tan amplios como imaginabas.
Entonces para ti todo es nada, y la nada ya no tiene sentido, es tan solo una palabra. Todo queda reducido, todo es más ínfimo de lo que ideabas... y lo haces tuyo. Te crees que eres menos de lo que vales, porque en realidad no vales nada. Así que coges una silla... y en medio del vacío que te alberga... te sientas; y lo aceptas. Esperando a que mañana se rompa ese cubo, oscuro, que es el que hoy te retuvo, para saber que vivir dependía sola y únicamente de ti...
Aunque sepas que es irreal, que tu mundo es el que haces cada día al respirar, te confundes y te ahogas en pensamientos que no tienen tu nombre, que te hacen sentir pobre... porque perdiste la ilusión de ser aquél y ahora te conformas con ser quien eres. Porque sigues sin saber... que el tul ombrío que te envuelve no tiene paredes, que las aristas de ese cubo que te encierra son destellos de luz... y el único que sabe cómo escapar de allí eres tú. April 30 Solo con mi sombraQuiero pensar que no estoy solo, que la soledad es un invento de la razón para explicar el porqué de la unidad existencial de cada uno; para sentir luego esa compasión que nos corroe cuando la descubrimos. Cada uno de nosotros nace solo, y aunque no podamos admitirlo: morimos sin compañía. Todos sabemos que vivimos entre los que nos quieren, entre los que nos odian, los que acompañan nuestro viaje hasta que encuentran el suyo y también con los que simplemente no saben que existimos. Resulta a veces imposible sentirte lejos del mundo, porque no encuentras un sitio seguro donde ser tú. Sentirte envuelto de gente, y no llegar a encontrarte. Necesitar sin saber qué pedir, a quién amar y a quién odiar... no saber donde estás. Intentar ser, aparentar y vivir siendo otra persona, para no ser digno de uno mismo, para no quedar en el olvido de alguien, de muchos... todo, todo para nada. ¿Estoy de veras tan solo? Todo el mundo tiene a alguien, a ese alguien que a veces se convierte en plural, que te hace conciliar el sueño, con quién ganas al tiempo y desafías al "quiero y no puedo". Ese alguien llega, y sino ha llegado: llegará. No lo dudes, ni tampoco te preocupes... te susurrará y vivirás dormido en un sueño en el que despierto, vivirás. ¿Es acaso necesidad lo que sentimos de los demás? Nadie es tan necesario como para necesitarlo para y por siempre. No es lo mismo necesitar, que necesario, imprescindible, depender. No dependemos de nadie, en realidad; ni tan siquiera para hallar lo que algunos nombran como felicidad. Ya que se encuentra en uno mismo, aunque se necesita a gente para ayudarte a buscarla y tan solo uno mismo para encontrarla. Yo te necesito. Te necesito a mi lado, como necesito a tu sonrisa, a tu apoyo, a tu engaño, a tu mirada, a cualquiera de tus dulces palabras cuando la tristeza nuble mi alma; para que no transluzca el vacío y me dé cuenta que el que vive, siente y padece, soy yo y no tu hiel. No me despiertes todavía, deja el sueño que dormía, bajo mis pupilas no grite que mi penumbra se pierde detrás mío, que por los tiempos esconda que sigo aquí, solo, solo con mi sombra.
March 15 11- MNo os olvidamos, no estáis solos. No tengo miedo a la muerte, tengo miedo a sentir que muero. A dejar que lo que quiero, se borre de mi mente, que lo que más deseo, se difumine eternamente. Hace un año que no os sentimos, que no os oímos, que dejasteis de estar cerca nuestro; para ir hacia algún lugar que desconocemos. Hace un año que se apagó vuestra sonrisa, se secaron vuestras lágrimas y enmudeció para siempre, vuestra voz ... Hace un año que me pregunto la razón, el porqué de todo aquello. No hay respuesta posible, ni llanto que alivie ese dolor, porque del cielo esa noche cayeron para apagarse tantos luceros como sueños, tantas vidas como recuerdos. No os olvidamos. No estuve allí, no era mi destino. No sentí el horror, los gritos, el dolor derramarse y el llanto descalzarse cuando el retumbar se hizo presente. Ni tampoco mi imaginación llega a comprender como hurde el tormento de la ausencia, el desconsuelo de la soledad, el pesar del que ya no está, del que ya no volverá. Tengo mi propia angustia, pero la vuestra me quedaría si la felicidad encontrarais; el suplicio ya ha sido suficiente. Mi sonrisa daría si a cambio convirtiérais las lágrimas del recuerdo, en sólo eso, recuerdo; mi poca suerte regalaría a quien desfigurara su tristeza por un pedazo de luz. No estáis solos. Maldigo al terrorismo porque no tiene argumentos dar la muerte al que todavíavive por intereses de alguien que malvive... como también condeno a quien permite la indigencia, la pobreza, el hambre y la muerte sin sentido.
March 01 Deambulando entre el blanco...Siento frío... la nieve caracolea por mi tez, casi duele al deslizarse, casi quebranta mi sonrisa al ver que mi desdicha no es tal, que hoy ni mañana va a ser igual: tengo todavía una oportunidad. Deambulo por mi calle, la de los sueños rotos, la que come ilusiones y carcome corazones, por encima de ese tapiz blanco que se ha formado, paseo, sin saber lo que hay debajo; ya no importa. Y al caminar piensas que quizá no debieras estar allí, que bajo el blanco sitial de tu caminar yace el más profundo de lo oscuro. Que hay veces que lo que parecía vivo yace muerto, que la aquella férrea confianza se ha desvanecido... que simplemente lo visto no era real, tan sólo fue un retal, de tu imaginación que desea ser lo que no es. No existe nada sin su contrario, sin su opuesto... aunque a veces, cuando el sufrimiento se ceba con nosotros cuando las lágrimas juguetean con nuestros sentimientos no creamos en el equilibrio... éste existe. Siento frialdad... aunque sé que pasará, que las flemas volverán, que el calor derritirá los copos de nieve, la tristeza, la apatía, la desidia, y del frío su silencio; aquél que se hace llamar invierno. De momento deambularé por sus alfombras, sin marcar camino, para perderme y no necesitar encontrarme... para hallarme algún día; cuando el sol se ponga antes y la noche no necesite refugiarme, cuando vuelva a sonreír y de la gente no me sienta tan distante. |
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