José Luis 的个人资料El club de los poetas mu...照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
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3月17日 MareadoComo salido de un barco, entre el borboteo de olas de altas cúspides de márgenes escarpados, de soleados reflejos que estampados yacen contra mi delicada mente... inundado, postergado a una realidad que va y viene... así me siento. Quizás sea la gripe, la fiebre o quizás hago mío lo que ayer fue de otro que que se desnudaba el alma ante unas cuantas líneas de papel, que recortadas sin pasión ni soltura se pierden entre el vaivén del aire que me mantiene despierto sin querer.
Te emmarañas en esconderte, en hacer un refugio subterráneo de ilusiones perdidas que pierdes por completo el norte de la brújula que siempre envidias; y te pierdes. Esperas firmemente que alguien te ayude, pero no lo saben; nadie lo sabe. Porque te has encargado de enterrarlo pensando que no es importante, que tienes que parecer fuerte ante un día de sol, para cuando vengan las lluvias estar preparado. Te engañas. Te sientes tan minúsculo que comprimes tus problemas y anhelos en una pequeña carpeta cubierta de polvo para cerrarla rápidamente al escuchar el andar lejano de pasos amigos. Emmudeces. Contestas que nunca pasa nada, y sí pasa: te has vuelto a callar. Y tienes miedo que giren la mirada... y tienes miedo de sospechar que su interés es algo que se ha ido en el momento que has decidido hablar. ¿Miedo? Llámalo como quieras. Llámalo para que venga y dé la cara, y te diga porque te crees tan pequeño en un mundo que es un pañuelo, porque te crees tan simple si tu pesar tiene arquitecturas jamás soñadas, porque te crees tan poco, si todo el mundo te dice que vales tanto... ¿Por qué?
Quizás preguntarte, no sirva de nada.
Quizás pensar sobre ello, tampoco.
Quizás... no debas pensar, si existe un "quizás"
Porque mientras lo haces, el tiempo pasa, y no lo hace dos veces. Mientras te emborrachas de tristeza, no dejas espacio para levantarte de la resaca y sonreír. No te das esa oportunidad de decirte: no voy a volver a beber en mi vida. Porque parece que disfrutas en un mundo paralelo, donde la soledad te la sirven al desayuno y la incomprensión es el postre que acompaña todas tus comidas. Y sé y sabes que no es así... pero la gente te mira, y lo piensa.
No te comprenderán; acéptalo. Sigues siendo un punto negro en las sábanas blancas que visten a la eternidad, una luz enmedio de la universal oscuridad. No harán lo que sueñas, porque jamás lo dirás... y nadie aparecerá con la fórmula perfecta para el instante que está a punto de empezar.
Aceptarlo es el primer paso. Aceptar que vives entre la inestabilidad constante de un mar que no controlas, y que acechado por una sensibilidad que a ti te parece que nadie tiene (porque nadie la confiesa) te parece única e insuperable, cuando en realidad es normal y fácilmente recolocable; te sientes mareado, superado, abatido por una debilidad constante. Pero es normal, vives encima de una realidad que no controlas y quieres controlar; cuando en realidad de las cosas de que tienes el control las dejas en un camarote, en cubierta, olvidadas.
Moraleja: Si sabes que te tienes que subir a este barco y estás seguro que te vas a marear, habla, pide, comenta, explica... quizá tarden en ayudarte, o quizá no lo hagan, pero piensa que siempre que las cosas siempre tienen una solución pequeña, compacta, blanca y simple.
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